Girbau fabrica soluciones de lavandería profesional para los sectores industrial, comercial y de autoservicio, y vende en varios mercados a la vez. Iban a cambiar la web entera. Un cambio de web es el momento en que más fácil resulta perder de golpe lo que costó años construir: si las URL antiguas no encuentran su sitio en la nueva, el posicionamiento se va con ellas, y recuperarlo cuesta mucho más que no perderlo. El encargo era acompañar ese cambio mientras se hacía, no revisarlo cuando ya estuviera hecho.
Saber qué sostenía el tráfico antes de tocar nada
Decidir la estructura del sitio nuevo antes de construirlo
Mapear cada URL vieja a su destino, y revisarlo antes de salir
Estar disponibles para el equipo técnico durante todo el año
Llevar el contenido a los cinco idiomas de sus mercados
Antes de tocar nada, una auditoría del sitio que había: qué páginas sostenían el tráfico, cuáles no aportaban y qué arrastraba de problemas técnicos. Con eso encima de la mesa, la propuesta de estructura para el sitio nuevo, que es la decisión que condiciona todas las demás.
URL vieja a URL nueva, una por una. Y una segunda vuelta: el mapa se revisó entero otra vez justo antes del lanzamiento, porque entre la primera versión y el día del cambio la web se mueve. Es el paso que más veces se salta y el que se paga más caro.
Reuniones periódicas con su equipo durante todo el proceso, y revisiones continuas a lo largo del año. Un cambio de web no se decide en un documento: se decide en las preguntas pequeñas que van saliendo mientras se construye, y estar cuando salen es la diferencia entre corregir y rehacer.
Tres páginas de destino por vertical, y el contenido del sitio adaptado a los cinco idiomas de sus mercados.
Antes de tocar nada, una auditoría del sitio que había: qué páginas sostenían el tráfico, cuáles no aportaban y qué arrastraba de problemas técnicos. Con eso encima de la mesa, la propuesta de estructura para el sitio nuevo, que es la decisión que condiciona todas las demás.
URL vieja a URL nueva, una por una. Y una segunda vuelta: el mapa se revisó entero otra vez justo antes del lanzamiento, porque entre la primera versión y el día del cambio la web se mueve. Es el paso que más veces se salta y el que se paga más caro.
Reuniones periódicas con su equipo durante todo el proceso, y revisiones continuas a lo largo del año. Un cambio de web no se decide en un documento: se decide en las preguntas pequeñas que van saliendo mientras se construye, y estar cuando salen es la diferencia entre corregir y rehacer.
Tres páginas de destino por vertical, y el contenido del sitio adaptado a los cinco idiomas de sus mercados.
El sitio nuevo salió con su estructura decidida y su mapa de redirecciones revisado antes de construirlo, no después.
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