Agencia de marketing para startups

Crecer con presupuesto corto obliga a acertar antes, no a gastar más

El problema que resuelve

Una startup no tiene el problema de una empresa asentada. No se trata de optimizar un canal que ya funciona: se trata de averiguar cuál funciona antes de que se acabe el dinero. Y esas dos cosas se hacen de manera distinta.

El patrón que más se repite es gastar primero y medir después. Se abre una cuenta de anuncios, se pone presupuesto y a los dos meses hay tráfico, algún registro y ninguna forma de saber qué lo trajo. Cuando toca decidir si se dobla la apuesta o se corta, no hay datos: hay opiniones. La medición cuesta una fracción de lo que cuesta un mes de campañas mal atribuidas, y es lo único que convierte el gasto en información.

El segundo patrón es contratar por canal. Alguien para redes, alguien para anuncios, alguien para el blog. Con presupuesto corto eso reparte el dinero entre frentes que todavía no sabes si te sirven, y ninguno llega a la masa mínima para demostrar nada. Es mejor probar de uno en uno, con un criterio de salida escrito antes de empezar.

Qué incluye exactamente

La medición, antes que nada

Analytics 4, el contenedor de etiquetas y los eventos que de verdad importan en tu producto: registro, activación, primera compra o la que sea. Con el consentimiento montado como toca desde el principio, no parcheado después.

Un canal cada vez

Se elige el canal que mejor encaja con cómo compra tu cliente y se prueba con presupuesto acotado y un criterio de salida definido. Si responde, se amplía; si no, se corta y se pasa al siguiente sin haber quemado el trimestre.

Captación en buscadores y en IA

Posicionamiento orgánico para la demanda que ya existe y campañas de pago para la que hay que provocar. Y la parte nueva: aparecer en las respuestas de ChatGPT y del resto de buscadores con IA, que en categorías nuevas suele ser el sitio donde primero te buscan.

El contenido que sostiene lo anterior

Páginas de producto, comparativas y el material que responde a lo que la gente pregunta antes de comprar. Sin calendario editorial de cien piezas: las que hacen falta para que el canal elegido funcione.

Cómo se trabaja

01

Dónde estás

Qué vendes, a quién, cuánto cuesta traer un cliente hoy y qué se está midiendo. En una startup casi siempre falta lo último, y sin eso el resto son conjeturas caras.

02

Medición y línea base

Se monta el seguimiento y se deja funcionando dos o tres semanas antes de tocar la inversión. Es el paso que más se salta y el que hace que los demás signifiquen algo.

03

La primera apuesta

Un canal, presupuesto acotado y un umbral escrito de antemano: qué tiene que pasar para seguir y qué para parar. Se revisa cada semana, no cada trimestre.

04

Ampliar lo que responde

Lo que funciona se amplía y lo que no se cierra. El presupuesto se mueve según lo que devuelve, y el informe mensual dice cuánto costó cada cliente nuevo, no cuántas impresiones hubo.

Preguntas frecuentes

Sí, pero conviene decir qué tiene sentido en cada momento. Antes de tener encaje de producto, lo que sirve es medir bien y hablar con clientes, no meter presupuesto en anuncios. Si estás ahí, lo honesto es montar la medición y esperar: te lo diremos aunque sea menos trabajo para nosotros.

No hay una cifra fija, y desconfía de quien te la dé sin preguntar nada. Lo que sí es un mínimo real: la inversión en un canal tiene que llegar a suficientes conversiones al mes como para que el dato signifique algo. Por debajo de eso no estás probando, estás pagando por ruido.

No usamos esa etiqueta. Detrás suele haber dos cosas distintas: experimentación con medición, que es exactamente lo que hacemos, y atajos que funcionan una vez y queman el canal. Lo primero sí; lo segundo no.

No. Y con startups menos que con nadie, porque las prioridades cambian de un trimestre a otro. Si en tres meses no ves para qué estamos, lo lógico es dejarlo.

Nosotros, y donde hace falta una especialidad concreta se dice quién entra y en qué parte. Lo que no vas a tener es un gestor de cuenta que reenvía correos a un equipo que nunca ves.

Sí, y suele ser el mejor escenario. Nos encargamos de lo que a un equipo de una o dos personas no le da tiempo —la medición, la parte técnica de captación— y ellos llevan producto y contenido, que es donde conocen el negocio mejor que nadie.

Hablemos de tu proyecto

Cuéntanos en qué punto estás y te decimos qué mediríamos primero y qué canal probaríamos, con qué presupuesto y con qué criterio para cortar.